Labrado

Labrado

Después del fangueo se espera a que los campos se sequen, cuando éstos están en condiciones realizamos el labrado de los mismos. Esta tarea tiene dos partes diferenciadas: en primer lugar realizamos una pasada rápida a todas las parcelas con el apero coloquialmente llamado "rulo" al objeto de que la tierra pueda acabar de secarse y posteriormente realizamos una nueva pasada con el apero llamado "ganchos" para deshacer mejor la tierra y dejarla preparada para el nivelado.